lunes 13 de julio de 2009

Bodas, bodas, bodas

- Es que allí las bodas son diferentes, especiales. No te preocupes, para la siguiente a la que esté invitada, te llevo conmigo, para que veas cómo son

- ¿Y eso para cuándo será?

- Uff... pues, tardará, tardará, porque no veo yo a ninguno de los candidatos con ánimos o con una situación propensa a decidirse por la boda. Más bien, los que faltan, se irán a vivir juntos, pero dudo que pasen por el altar o el registro civil. Tocará esperar una larga temporada, me temo.


¡Ja! Malditas soberbias que caen una detrás de otra. No hará ni dos meses que dije eso. Este fin de semana me las he llevado todas de frente.

Sábado me entero de que una pareja amiga está planteándose lo de formalizar su relación y los planes de boda entrarían en esa "formalización".

El domingo me levanto con la noticia de que dos amigos se han comprometido, así que en breve toca empezar con todo lo de la preparación que conlleva una boda.

Hoy, me entero de que una conocida de hace tiempo ya tiene todo preparado para pasar por el altar en julio del próximo año.

Increíble.

Hasta hace poco, la novedad, los comentarios, las preocupaciones, las ilusiones se basaban en si alguien te hacía caso o no, si los líos se transformarían en relación, o si se encontraba a la persona que te hiciera querer algo más.

De un día para otro, eso a dado paso a mirar anillos de prometidos, empezar el recorrido por iglesias para ver fechas libres y mirar dónde se establecerá la residencia final.

Dos mundos demasiado parecidos y opuestos a la vez.

sábado 11 de julio de 2009

Recuperando buenas costumbres

Creo que desde la última vez que me senté para ver una película, El tambor de hojalata, han pasado unos dos o tres meses. Ya casi ni sabía la sensación que era.

Así que ayer era un buen momento, cansada, sin ganas de hacer nada, era una buena opción. Retomar la costumbre de ver películas... sólo me falta ir pronto de nuevo al cine, que no deja de ser la mejor opción en días lluviosos como los que nos acompañan estas últimas semanas.

Entre lo que había disponible, acabé por elegir una historia que, sin ser comedia, ni una película de amor clásica, me atrajo por su sinopsis: Una canción del pasado.

Me gustó mucho más de lo esperado. Louisina, Nueva Orléans, Alabama... una imagen distinta de lo que normalmente vemos de Estados Unidos, no era el glamour de una gran ciudad. Me recordó a toda aquella información que recopilé en su día sobre este Estado. Disfruté con la música, la sensación del calor opresivo del verano; sin ser una película que quede para la historia, estuve dos horas realmente entretenida, entre el argumento, los actores ( John Travolta, Scarlett Johansson y Gabriel Macht) y las citas continuas de escritores famosos.

Ahora toca seguir.

miércoles 8 de julio de 2009

Castillos de naipes

Cuando todo deja de ser como lo conocías, cuando ya nada queda para asirte en las rocas que formaron el mundo a tu alrededor... ¿qué haces? ¿qué pones bajo tus pies para que estos sigan sujetándote?

Cuando ves como, poco a poco, o de pronto, ya nada volverá a ser como era en el último segundo, ¿cómo pegas esas pequeñas piezas que saltaron en todas direcciones?

Cuando las horas venideras no podrán igualar las que ya han corrido en el reloj ¿cómo atrasas de nuevo las manecillas?


No hay forma.

No puedes.

No te dejan rebelarte contra ello. Puedes esconder tu cabeza, dar la espalda al mundo, inventar un universo paralelo y seguir como un zombi por la vida, por esa que llaman real. Pero nada volverá a ser cómo un día fue. Puede que el tiempo descubra que los cambios han sido para mejor. Puede que sigan con luces y sombras. Puede que sólo haya en el futuro zonas oscuras.

Pero, ¿qué haces? ¿cómo construyes de nuevo un refugio sin intentar replicar el anterior que tenías? ¿cómo buscar aquello que te aporte lo mismo que tenías sin acabar copiándolo? ¿cómo acostumbrarse a que nada será ya lo mismo?

Dicen que con tiempo. Pero tú, como yo, sabes que este transcurre demasiado lentamente.

lunes 6 de julio de 2009

Stop

Tras los ajetreados meses que se han quedado atrás, el comienzo de este mes vacacionero por excelencia ha sido inmejorable, a pesar del cansancio y agotamiento que hoy me acompaña.

Cuando creía que se había terminado el rosario de aviones, hubo que coger uno inesperado y lo único en lo que la tristeza me permitía pensar era en cierta calma, en paseos largos, en estar tirada en un parque, en no tener que seguir corriendo.

Y llegó el momento de tener todo eso, de muchas y diferentes formas. Será que me hago mayor y me atrae más el paseo que el galope. Será que he corrido demasiados maratones últimamente y mis pies quieren un poco más de algodón debajo de ellos.

En todo caso, ha estado genial. Llevo toda una semana aparcando el ordenador al llegar a casa, sin mirar más allá, disfrutando de las risas, las cosquillas que no tengo, los paseos, las cervecitas, de tirarse en un parque sintiendo el sol sobre la piel, de decir las primeras tonterías que se me pasan por la cabeza, de andar resbalando por el césped, de cargar con la manta a todas partes.

He disfrutado tanto hasta hace un par de horas, casi siento miedo al enfrentarme a la nada de saber que no hay más fechas marcadas en el calendario. A cambio, creo tener nuevos proyectos que acometer con mi cabezonería habitual.

Ahora mismo, ante mí, un café, mientras observo como pasan lentas, agónicas, las horas de la oficina. Pensando en dormir y descansar. En que tengo ganas de ver una película, alguna especial, aunque aún no sé cuál. En que quiero ver las últimas fotos una vez más. En que quiero poder repetir días así muchas más veces. Con eso me conformo.

miércoles 24 de junio de 2009

(...) En la vida hay cosas que pueden realizarse y otras que no. Las que se materializan, las olvidamos enseguida. Sin embargo, las que no podemos realizar, las guardamos eternamente dentro de nuestro corazón como algo muy preciado. Este es el caso de los sueños o de los anhelos. Me pregunto si la belleza de la vida no residirá en nuestros sentimientos respecto a aquello que no se ha cumplido. Que no se haya realizado algo no quiere decir que se haya malogrado inútilmente. Porque lo cierto es que ya se ha materializado como belleza(...)

de Katayama.



Por quien ha estado ahí.

miércoles 17 de junio de 2009

Nuevos comienzos

Que recuerde, ha habido pocas temporadas en las que haya llorado tanto como últimamente. Supongo que el cansancio y el agotamiento deja huella y que cualquier menor incidente tiene consecuencias imprevisibles.

Sigue pareciendo que mi vida es un círculo sin mucha salida, pero lo cierto es que ha mejorado bastante desde hace una temporada, al menos se ha centrado un poco más. Ahora toca empezar de nuevo.

Mi compañera de piso, uno de mis grandes apoyos aquí durante los dos últimos años se ha ido hace unas horas. Toda la vida compartida metida en parte en una maleta y en parte dejada en cajas que llenan rincones antes vacíos de mi habitación. Evidentemente, me hará falta su compañía, su presencia, todo aquello que a lo largo de tantos días hemos compartido.

Una vez más la burbuja en la que estaba inmersa ha explotado y vuelvo a estar en contacto con el exterior.

Siempre digo que soy reacia a los cambios, al menos una determinada parte de ellos. Y aunque ahora no me atraiga la idea de continuar sola, lo cierto es que es pura comodidad y rutina. Porque todo estaba más que bien y siempre da pereza abandonar aquello que nos parece perfecto. Sin embargo, debo esforzarme en recordar que, cuando hace tres años enfilé rumbo a este país, nada me apetecía menos... y aquí he sido muy feliz. Sigo siendo la misma persona que por tres veces hizo las maletas y se lanzó a lo desconocido.

Tengo que sacudirme la apatía de encima, dejar de apoyarme en otros para que me lleven en brazos... los errores, las piedras del camino quiero ser yo quien los encuentre y tropiece con ellos. En algún sitio de mí sigue escondida la energía y las ganas de afrontar nuevos retos. Sigue habiendo fuerza para poner buena cara al mal tiempo.

Y por suerte, queda la suficiente capacidad de darme cuenta de que eso es así, que debo comenzar a correr de nuevo y que sólo yo puedo ayudarme.

lunes 15 de junio de 2009

Tanto y tan poco

Es una mezcla de todo lo que sucede a mi alrededor ahora mismo. Tanto que me gustaría hacer. Tanto que llevo pensado. Tanto que miro para el futuro. Y tan poco que veo, tan pocas ganas que tengo y tan pocas neuronas que me quedan.

La verdad es que, aún sabiendo cuáles son las metas en el futuro, me siento perdida en todo lo que se mueve a mi alrededor, entre no saber si la decisión es un paso hacia delante o una renuncia en muchos sentidos.

Me da la impresión de que hay puntos conectados, que es una de esas situaciones en las que luego veré que, claro, todo encaminaba hacia un determinado destino, pero ahora mismo no tengo la visión de conjunto, me falta la perspectiva global.

Necesito el empujón decisivo para lanzarme al precicipio, aunque sea sin red. Sé que debe ser así, pero dar un paso hacia el vacío siempre impone.

Toca seguir colocando un pie delante del otro, aunque a veces estos quieran escaparse en otras direcciones. Toca sentir el peso sobre los hombros y asumir que es normal. Toca hacerle frente a lo que venga, como siempre he hecho, sin caer en la tentación de esconderme en el caparazón. Es tiempo de avanzar.

lunes 25 de mayo de 2009

Informada

Ya tengo disponible toda la información que me faltaba en algunos temas. Con ella, he podido reajustar formas de pensar, comprender mejor actitudes ajenas y asumir la parte que me toca.

También se ha quedado claro cómo será mi vida los próximos tres meses. Sé que seguiré bajo el mismo techo. Sé que no tengo que buscarme nueva casa... lo cual es una tranquilidad.

Sigo haciendo malabares con otros aspectos, esperando a que las instituciones correspondientes publiquen la información necesaria para que yo pueda comenzar a hacer gestiones. Mientras tanto, por mi parte fui juntando los documentos que me pedirán.

Falta información que yo tengo que dar, comunicar a los de aquí mi marcha, el momento de romper los lazos de seguridad y lanzarme al vacío sin red. Falta decir a propios y extraños que regreso a un punto que nunca he vivido, me lo salté al irme, y que intentaré hacerlo lo mejor posible.

Hay información indecisa, que puede cambiar el rumbo de mis próximos días y también el de personas muy cercanas. No puedo hacer más que cruzar los dedos y esperar, desear con todas mis fuerzas que todo salga bien.

Empieza una cuenta atrás particular y estoy tranquila. No sé si es la calma antes de la tormenta, pero por el momento siento el suelo bajo mis pies.


Hoy es el primer día del maratón que suponen las dos próximas semanas.

miércoles 20 de mayo de 2009

Paréntesis

Estuve en casa tres días.

Esta vez, me propuse nada. Es decir, ni encajar complejas agendas haciendo coindicir tiempo libre, ni pretender arreglar mil asuntos pendientes, ni nada. Sólo yo intentando alcanzar esa bocanada de aire fresco que hace tanto que me falta.

"iré a arreglar asuntos", le dije

" es decir, ¿conversaciones pendientes?" me contestó. Y mi respuesta fue contundente "no, papeleo y demás. Las conversaciones pendientes ya no existen"


Y así fue. Olvidarme durante 72 horas de mi vida laboral, de mi vida extranjera. Ver como en el momento más inesperado sonó el móvil preguntando "¿dónde estás? nos vamos para allí". Y pasar riéndome muchas horas. Medias verdades confesadas que me sentaron de maravilla, con ganas de achuchar a quien tenía delante. Otros abrazos que supieron a semi despedida, pero que iban siendo necesarios. Facetas ocultas de personas nuevas y, sobre todo, tiempo con la familia. Que no deja de sorprenderme a veces.

Y ahora, de vuelta aquí, toca lidiar con la añoranza. Cada vez tengo más claro que es ya hora de regresar.

martes 19 de mayo de 2009

Poesía

Tras un fugaz viaje me entero de que Mario Benedetti se ha muerto.

Y recordé la única poesía que conozco de él.


TÁCTICA Y ESTRATEGIA
.
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
.
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
.
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
.
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
.
no haya telón
ni abismos
.
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

jueves 7 de mayo de 2009

Camisas

Pues así he recorrido mis últimos 25 años, sin ellas, sin camisas.

Bueno, en realidad miento. Tengo 2, desde hace no se cuántos años, colgadas en el armario, porque nunca sé cuándo ponerlas, cómo combinarlas. Así que ven pasar la mayor parte de los días desde la percha...

Tengo suerte, por trabajar en este país de "informales" en lo que a la indumentaria se refiere. Porque no hace falta ir tan arreglado al trabajo, porque si tienes cuatro piercings, podrás igual estar atendiendo al público en muchos lugares, porque no se ven tantos tacones, faldas, camisas y trajes sastre. Tengo suerte, por estar empleada en mi empresa, donde todos los días se va de vaqueros, tenis y unas camisetas normales. Donde la apariencia es lo último y se presume más de una sudadera original que de una buena corbata. Puedo ir en chándal si quiero. Nadie se va a extrañar, nadie va a preguntar o a hacer recomendaciones en cuanto a mi gusto a la hora de vestir.

Pero... llega el tiempo de emigrar, de atender a eventos en ese mi país de origen. Y revisando el armario descubro que no tengo zapatos de corte salón (o cómo se llamen), que no tengo zapatos de tacón, que no tengo camisas... asi que nada.

Fiebre consumista que odio, pero que esta vez es necesaria. Todos los días después del trabajo, a mirar y rebuscar en las tiendas...

Al final, cuatro camisas. Podré salvar el evento, dar imagen... y luego arrinconarlas hasta la próxima vez. Ahora ya sólo me faltan los zapatos.

miércoles 15 de abril de 2009

El mundo avanza

Hace.... uff... tengo realmente que pararme a contar años con los dedos. Nos conocimos hace cinco años tal vez. Coincidimos en una clase y nos echamos muchas risas juntos. Extrañamente, después seguimos esporádicamente en contacto. Ayer, después de más de doce meses sin saber nada de su vida, recibo un correo y lo contesto con afán de saber qué ha sido de su vida.

Se ha casado. Me cuesta imaginármelo, la imagen que me devuelve mi cabeza no me cuadra con alguien ante un altar, pero se ve feliz.

La otra chica que compartía tiempo, mesas y risas con nosotros resulta que también se ha casado y ya tiene un bebé.

De paso, la semana pasada me encuentro con una de mis profes del colegio y me dice la buena nueva, que está embarazada... ¡de gemelos!

Una conversación rápida con una amiga me desvela que una conocida común de mi edad se casa este verano.

Y una puesta al día con amigos de la facultad tratando de ubicar a los compañeros de promoción también pone al descubierto alguna que otra boda celebrada hace tiempo.

Parece que se va a acercando el final de los veinte (aunque todavía estemos en la mitad) y que los relojes biológicos, la presión familiar, el verse mayores, el hacer lo que se espera de uno, consigue que nos algunos se vayan convirtiendo en maridos, mujeres, padres, madres...

A estas alturas, la adolescencia realmente empieza a parecer un sueño lejano.

jueves 9 de abril de 2009

Descanso

Después de las semanas ajetreadas que dejo atrás, me apetece como nunca perderme en una ciudad que no conozco, desconectar, descubrirla, ver a mis amigos, mi sister, ponerme al día, reírme con ellos... olvidarme un poco de mi vida aquí. Del trabajo, de las preocupaciones... Esta tarde, tras las correspondientes ocho horas de trabajo, me voy a la capital francesa.

Estaba esperando a que la previsión del tiempo se pusiera de acuerdo. El lunes consulté el tiempo: lluvioso, nublado, temperaturas rondando los 10ºC. Ayer lo miré de nuevo: de pronto sólo un poquito de nubes y temperaturas de 20ºC. ¡Menudo cambio! Para mejor claro está.

En el trabajo... las cosas han mejorado un poco. Al menos, hemos conseguido que nos pagaran, aunque los ordenadores aún están desaparecidos en combate. Y yo, tras un mes dándole vueltas, he entregado mi primera declaración de la renta. Nunca hubiera pensado que la haría en un país extranjero... y pensando... me di cuenta de que ya llevo dos años y medio trabajando, aunque la mitad haya sido a base de becas. El tiempo a veces se apura demasiado.

Y ayer aceptaron hacerme compañía el finde que viene, que me quedo más sola que la una y el piso se me hará demasiado grande. Poco a poco empiezan a rodar... aunque claro, los chirridos inesperados no se pueden evitar.

viernes 3 de abril de 2009

¿Cuándo?¿Cuándo?

Desde el día M, léase el martes pasado, nuestra vida, la vida de los currantes de la empresa, se ha vuelto infinitamente más interesante.

El día M, entraron en grupo, nos prohibieron tocar ordenadores o móviles, nos tomaron declaración, a algunos en alemán, a otros en una mezcla entre tedesco e inglés, se llevaron a nuestros jefes, nos mandaron para casa, nos concedieron un día más libre y se llevaron todo lo que había en la ofi. Entiéndase por todo, los ordenadores, usb y papeles. Hasta aquellos que sólo sirven para apuntar cosas en sucio.

Evidentemente, como siempre que aparecen, esta vez las autoridades alemanas también provocaron un gran cambio en nuestras vidas. Ahora nos levantamos por las mañanas ya no expectantes por ver qué nos depara el día en general.

No, ahora nos levantamos y deseamos llegar a la ofi para que alguien de respuesta a nuestras dudas más prácticas.

¿Cuándo desbloquearán las cuentas bancarias? y por lo tanto ¿cuándo vamos a cobrar?

¿Cuándo nos van a devolver los ordenadores? y por lo tanto ¿cuándo recuperaré la info que tan bien guardada y organizada tenía en ellos?

Y nada.. nos hemos acostumbrado a eso. LLevamos ya semana y media... a ver si este año dentro de los huevos de Pascua hay dinero y ordenadores.

No estaría nada mal para empezar a tener de nuevo una vida normal. Y es que nos (sobre todo a mí) tienen fichados.

miércoles 1 de abril de 2009

Azul

Tiendo a reflexionar, aunque nunca me detenga específicamente para ello. Pero cada uno, o al menos yo, acabo teniendo una ligera idea de lo perdida que estoy en algunos momentos, de los chascos que me he llevado, de las oportunidades inesperadas que han surgido...

Mirando atrás sería fácil decir que era evidente ver a dónde iban a ir a parar las cosas.

Mentira.

Porque algunos de los batacazos eran imprevisibles. Algunas de las alegrías más aún.

Y en ese inconsciente proceso de intentar descubrir tintes positivos en todos lados, de buscar explicaciones que me ayuden a racionalizar aquello que se me escapa y que me hagan entender lo que sólo son impulsos, me voy conociendo. Y dándome a conocer, sabiendo que se corren riesgos pero que merece la pena intentarlo. Poco a poco, se ocuparon de enseñármelo, de sobreponerme a viejos fantasmas. Definitivamente, hay personas que han aparecido en mi vida por una razón determinada, aunque luego hayan desaparecido. De todo se aprende, sobre todo de los errores y los fracasos.

Y como de todo se puede extraer una enseñanza, me he dado cuenta del valor que otorgo a sentirme reconocida en el camino que he andado. Es posible que no haya llegado muy lejos, es probable que haya habido opciones mucho mejores que no he sabido reconocer o aprovechar. El trayecto que he seguido hasta ahora no se corresponda con lo que otros esperaron o esperan de mí, pero es el que buenamente he sabido labrarme. Y duele sentir que lo tengo que defender como una opción viable ante aquellos de los que esperaba más apoyo. Que no sepan medir más o menos justamente que he hecho lo posible y me sigo esforzando.

Hay problemas mucho más importantes ahora mismo que mis sentimientos, lo sé... lo mío son sólo pequeñas punzadas que a veces se me clavan, círculos que ya conozco y he recorrido en muchas ocasiones. Pero no elimina que cada una de ellas, a su modo, siga doliendo.

Como siempre, no se puede tener todo. Y sé que puedo vivir con esa pequeña parte que no se ajusta a mis expectativas. Y sé también que al final, por desgaste, acabaré claudicando.

lunes 30 de marzo de 2009






Hoy... hoy tal vez sea el comienzo.

Sólo espero que no sea el final. Otro final más.

sábado 28 de marzo de 2009

Helados

Hoy me tomé el primero del año. Apenas quedaban en el congelador del quiosco, pero había suficientes como para poder llevarme uno de ellos a mi casa.

Era... tal vez una recompensa, tal vez una forma de olvido. Un pequeño autorregalo después de esta semana, que empecé perdida, para luego ver la luz al final del tunel. Y justo cuando esa bombilla brillaba... todo se vino abajo. Ando en una cuerda floja que puede ser el último empuje para saltar a la otra orilla. O puede que sea una caída libre sin red de seguridad que la pare.

Llegar temblando y no saber qué hacer. Ideas que cruzan por la cabeza, en cuestión de segundos estaban barajadas todas las opciones posibles. Supongo que eso es parte del crecimiento, de ser adultos. Sobreponerse a lo que nos sucede y mirar más allá. Aún zozobrando buscar un punto de apoyo y a través de él hacer que el mundo gire de nuevo a su velocidad normal.

lunes 23 de marzo de 2009

Meses complicados

Ayer, sin ganas de hacer nada, me puse a contemplar el calendario, ver cómo se presentan los meses que están por venir e intentar encajar en el medio de ellos alguna escapada a casa.

Sé que tengo viajes planeados, París, Colonia, París, Copenhague... esos resonaban en mi cabeza y me sabía las fechas para ellos. Pero de pronto, marqué esos días en los que estaría fuera. También añadí la visita que me quieren hacer, las que va a recibir mi compañera de piso, cambié la fecha del congreso en Madrid, apunté la comida en Valencia, el día que se va ella...

... todo eso en mayo y junio. Sólo en 8 semanas hay más de cinco viajes, la mayoría sin tiempo en el medio. Será llegar para deshacer una maleta y hacer otra.

Será una locura, lo sé. Acabaré agotada, con ganas de desaparecer unos cuantos días. Y las dos únicas opciones no puedo usarlas... porque la primera sería echar por la borda el trabajo y la segunda sería no tener oportunidad de decir "hasta luego" a quien ha compartido un largo trecho de mi camino.

Y sé que no sólo para mí serán meses ajetreados, sino que otros estarán en mi misma situación. Será como una carrera de obstáculos. Será complicado, lo sé. Pero habrá que inventarse una recompensa para cuando llegue al final del camino.

miércoles 18 de marzo de 2009

Acomodada

La rutina es peligrosa. Dicen que acaba por matar las relaciones, termina con aquello más preciado y lo despoja de su valor, ya que nos acostumbramos a lo que tenemos y dejamos de valorarlo.

A veces también es buena, porque otorga estabilidad, un cierto ritmo que sirve como guía o punto de apoyo, como una tabla de salvación en una montaña rusa.

El año pasado fue para mí una montaña rusa, momentos de estar arriba de todo y luego caer a lo más profundo, no había una línea continua, todo eran picos y eso termina desgastando. En el medio de ella, saber que podía llegar y tener alguien con quien hablar realmente, sentirme integrada y que se preocuparan por mí y viceversa, sirvió de mucha ayuda. Muchos días era de lo poco que me quedaba para reconocer que tenía suerte de que fuera así y siempre tuviese una mano tendida a mi lado.

Ahora, ya hace tiempo que una rutina acogedora me envuelve. Es como estar en familia, las piezas encajan, todo va sobre ruedas y me siento confiada y cómoda. Sobre todo eso, cómoda. Y ahora todo desaparece de pronto. El escenario va a cambiar y habrá que buscar nuevos actores y nuevos decorados. Y sé que me va a costar. Lo sé ya ahora y poco puedo hacer para evitar lo que se me viene encima. Tendré que desempolvar las ganas de aventura que guardé en alguna caja tiempo atrás...

Hay quien, en cuanto tiene una rutina, se cansa y necesita cambiar. A mí, esta vez, es lo último que quiero. Pero sé que es lo mejor , que es el paso que debía tomar y me alegro. Todo avanza, siempre vendrán cosas buenas (y malas, por supuesto).

Sólo tengo que recordar que, hace dos años y medio, lo último que quería era venirme a donde estoy. Me costó despedirme de la gente y de los lugares. No quería, hubiera preferido cualquier alternativa. Pero aún así, hice los bártulos y me vine. Y fue una de las mejores decisiones que tomé en mi vida. Así que... esta vez, también acabará saliendo bien. Aunque cueste, aunque vaya a echar mucho de menos y nada volverá a ser lo mismo. Siempre quedará todo lo vivido este tiempo, todo lo aprendido, todo lo disfrutado. Y lo que quede por venir.

martes 17 de marzo de 2009

Volando voy, volando vengo

A veces, creo que alguien nos oye. Y de paso, nos coloca las oportunidades en bandeja... algo que no sucede siempre.

El fin de semana lo pasé en Londres. Fueron dos días increíbles. Me divertí, disfruté del buen tiempo, del solecito... de hacer mil fotos (bueno, no, sólo 200), salimos a una disco pija... y conocí a los amigos de mi amiga. Las conversaciones, tipos de vida, sueños e información compartida removieron algo en mí que parece que por fin me acabó de despertar. Ver que algo es casi imposible... y al mismo tiempo al alcance de la mano... espejismos, que tal vez sean oasis en el desierto.


En todo caso, volvíamos hablando en el avión de vuelta que estas pequeñas escapadas nos sentaban muy bien, eran un descanso en la rutina. Y comentamos posibles destinos. Nuevas ciudades que podríamos visitar...

Bien, doce horas después, llegaba un correo a nuestro buzón de entrada, con una oferta de 2x1 para Escandinavia. La compañía no es de las baratas...

... pero nunca se pierde nada por echar un vistazo.

Resultado: por un precio bajíiiisimo, nos vamos un fin de semana a Copenhague.

Lo nuestro empieza a ser preocupante. ¿No podemos vivir sin aviones?

¡Qué ganas de que llegue ya!

jueves 12 de marzo de 2009

Cafés

Curiosamente, recuerdo cómo les gustaba el café, sus peculiaridades.

Quien siempre pedía café con leche en vaso con sacarina.

Quien siempre pedía café con leche en vaso normal.

También está quien lo tomaba con leche sin azúcar en casa. Y lo pedía con azúcar en los bares.

Quien en casa lo tomaba solo. Y fuera con leche, porque no le gustaba el sabor.

Quien los prefería con mucha espuma. Otros con nada.

Quien siempre me acababa dando las galletas / chocolatinas / bombones que le ponían con el café.

Quien no podía evitar fumar un cigarrillo con él.

Quien lo quería muy clarito, con un descafeinado de sobre.
...


Muchos compartidos, cafés, sobre todo. También cañas o refrescos o cubatas. Y a su par, siempre, conversaciones de todo tipo. Echo de menos no poder ver de nuevo como algunos piden su café, estar yo a su lado y divagar, o reír, o hacer cábalas. También sé que algunos siempre serán virtuales, a falta de tiempo y lugar para tomarlos reales. Cuento con aquellos que van a responder el día que los invite a uno. Y también sé los que nunca compartirán mesa de nuevo conmigo.


Aún así, curioso que recuerde esos gustos y preferencias.

martes 10 de marzo de 2009

Frases

"El mundo no se paró cuando yo me caí. No pretendas que se pare ahora que tú te has tropezado..."





Una vez más, como anillo al dedo.

miércoles 4 de marzo de 2009

Escapadas

Después de la factura del teléfono, he tenido de forma indirecta problemas con la compañía aérea. Dos billetes, dos cambios que han hecho sin más. Al menos, han ofrecido alguna que otra opción alternativa, qué menos.

Y....

ayer me "quejaba" a un compañero, diciendo que necesito viajar, salir de aquí, perderme en algún otro lado. Que me siento bastante estacanda.

Me contestó con un .. "¿pero qué dices....? ¡Si la semana pasada estuviste de viaje en casa!"

Ups, cierto. Sí, estuve hace 1o días en casa. Se me había olvidado ya, con todo lo que se me vino después.

Es cierto también que tengo viajes planeados, al menos, uno por mes, de aquí a junio: la semana que viene Londres, luego París, luego Madrid (espero), luego París de nuevo... y estaremos para entonces a mediados de junio.

No está mal. Pero... aún así, no puedo evitar mirar una y otra vez el calendario, hacer cábalas con días festivos, puentes, días de vacaciones, destinos y con un ojo puesto en la cuenta corriente, que , como siempre, nota sablazos en cada viaje. Sobre todo, cuando como esta vez, nos decidimos por ciudades relativamente caras.

Aún así... parece que estoy huyendo. No sé muy bien de qué o de quién. Pero me da esa impresión. Quiero marcharme, irme de viaje.

lunes 2 de marzo de 2009

Desaparecer

Me encantaría haberme quedado entre las mantas, cerrar los ojos y seguir durmiendo. Que no fuera lunes... que fuera de nuevo, viernes, por ejemplo. Con todo el fin de semana por delante.

La semana pasada no ha sido demasiado buena y esta tampoco promete ser mejor. No consigo terminarme un libro que llevo la tira leyendo, y eso que me gusta. No me apetecen todos los planes propuestos, los distintos cumpleaños, las cenas, las comidas. Luego disfruto en ellos, pero... preferiría dormir. Y olvidarme un poquito del mundo por unas horas.

Pero nada, parece que no es posible. Así que habrá que enfrentarse a este lunes con una sonrisa, qué remedio. Sacarle lo mejor posible y a ver si así se hace la luz.

Y por fin, por fin... terminar el libro. Ver la peli que lleva empezada semanas. Planear el siguiente viaje. Ponerme a estudiar. Preocuparme y hacer la declaración de una vez. Buscar alternativas. Mandar los mails que me esperan.


Estoy perezosa. Mucho. Y apática. ¿Dónde venden pastillas contra eso?

martes 24 de febrero de 2009

Pii, piii, piii

Odio los servicios de atención al cliente telefónicos... en serio. Evito llamar todo lo posible. Si puedo arreglarlo por correo o similar, agoto todas las opciones antes de descolgar y dedicarme primero a hablarle a una máquina que intenta reconocer mi voz y luego lidiar con mil operadores que me van pasando de uno a otro sin ton ni son.

Llevo años con el contrato del móvil y después de mucho pensarlo y ver cosas extrañas en mi factura últimamente, decidí darlo de baja y continuar con tarjeta. En Navidades me fue imposible, así que estos días que estuve en casa, intenté contactar con la compañía en cuestión para que me cancelasen el contrato. Dos llamadas el viernes, cinco minutos y pico cada una y de pronto, cuando me tenían que pasar con la persona encargarda....

silencio.


No te cuelgan, porque no suena el pitido característico, pero es equivalente.


Hoy ya de nuevo en el extranjero, lo cual implica que cuando llamas al número de atención al cliente te sablan cada minuto de la conversación, me cansé y decidí zanjar el asunto. Bien me compensarían unos euros si a cambio podía evitar que me timaran cada mes.

Ja.

Unos eurazos que me va a costar... no quiero ni ver la factura, porque, literalmente, he tenido que llamar cinco veces y estar 20 minutos al teléfono para conseguir una solución.

Lo odio. Lo odio. Lo odio.

lunes 23 de febrero de 2009

Ida y vuelta

Este año he cambiado cinco días de Carnaval, alcohol, fiesta, música, calles llenas, disfraces varios por tres días bajo un cielo azul en casa, haciendo de guía turístico.

He llegado, como siempre, muerta, cansada y con todos los músculos de mi cuerpo pidiendo descanso y no estar trabajando un lunes en el que toda la ciudad sigue de fiesta. En el aeropuerto me he echado unas risas a cuenta de la máquina de rayosX, de la cantidad de cosas que nos traíamos en la maleta y sus envases pertinentes.

Nos han obligado a enseñar los botes de café y colacao que teníamos dentro, pero ni han mencionado ciertos líquidos que teníamos sin meter en la bolsa correspodiente. El comentario de quien revisaba la pantalla " ... trescientos botes..." Sí, contrabandeamos comida y delicias varias que aquí no hay, pero no es para tanto. No pasabamos de peso. Esta vez no.

A la ida, nos vimos obligadas a hacer "desaparecer" cinco quilos de nuestras maletas, para poder llevarlas como equipaje de mano y no tener que facturarlas. La experiencia es un grado, dicen, así que con ponernos, literalmente, siete prendas cada una, rellenar bolsillos del abrigo con los objetos más pesados y sacar los bocadillos que guardábamos para el avión, pasamos de 25 a 19.6 quilos. Eso sí es dieta rápida.

martes 17 de febrero de 2009

Preparando el cambio

El año pasado fui retrasando mi vuelta a casa. Hace 365 días, a estas alturas, unos pocos sabían que no volvería en mayo, si no que aguantaría el verano. Luego, el verano se convirtió en invierno.... en septiembre puse como fecha límite este verano: las fiestas de verano, los meses de julio y agosto los pasaría por allí... La situación ideal sería si, a mayores, tuviese además algo buscado ya.

Hoy por hoy, las fechas se han borrado del calendario. Por un lado, es buen momento para estar trabajando en mi empresa, las posibilidades son múltiples, podría valer de trampolín en un futuro no muy lejano. Por otro lado, parece que por los lares a los que quiero volver no pinta demasiado bien y que lo del trabajo se ha convertido para algunos en una utopía.


A pesar de todo, por fin me he puesto a hacer algo que llevaba pensando desde hace semanas. Poco a poco, empiezo a mover hilos, tantear las cuerdas que hay detrás... puede que no, pero puede que sí suene la flauta, nunca se sabe. Así que... con calma, me he asomado al universo de las ofertas de trabajo, he puesto al día mi CV, he enviado incluso alguno. Se ha dado una situación peculiar, empresas en las que me interesaría mucho trabajar, personas que se han ofrecido a echarme una mano, y algo así no se puede desaprovechar.

No será algo inmediato, lo sé. Pero también sé que, si no lo intento, jamás lo podré conseguir.

viernes 13 de febrero de 2009

Comentarios

"Sé que no necesito darte explicaciones, pero... prefiero decírtelo: voy a desaparecer unos días. "

Tantas diferencias y tantos parecidos. Esta vez, a pesar de no necesitarla, agradezco el aviso. Sé qué se está cociendo. Tengo tiempo. Y he aprendido a esperar.

jueves 12 de febrero de 2009

Descubrimientos

Cada día se aprenden cosas nuevas.

La de hoy: odio los paternalismos. No puedo con ellos. Lo siento, pero son superiores a mí.
Puedo no saber algo, si me lo explican puedo hacerlo. Puedo pedir consejo para estar segura de cómo actuar. Reconozco mis errores y no hay problema. Vivo con ello.

Pero no soporto que me traten como a una inútil, diciéndome cada paso del camino, llevándome de la mano y repitiéndome las cosas quince veces como si yo no las supiese o nunca las hubiera hecho. Me repatea. La condescendencia no es lo mío, acaba de quedar claro.

Y según de que personas provenga, aún peor.

martes 10 de febrero de 2009

Caminos cruzados

Se me antojan útiles dos frases que oí ayer en una película de éxito:

"Tu vida está definida por las oportunidades, incluso por aquellas que dejas pasar"

Puede ser eso... oportunidades que se han dejado pasar o que simplemente no llegaron a materializarse. Los encuentros no se produjeron en el momento adecuado, cada uno de nosotros rozamos la vida del otro, pero no ha sido posible ir más allá. Aunque, tal vez estaba así definido, es así justo como debería haber sido... simplemente poder vislumbrar aquello que nunca se convirtió en realidad, o al menos, aún no de momento.

Intereses similares, vidas paralelas, risas compartidas, sueños parecidos, miedos conocidos, puedeh haber mucho o poco en común, cada caso es distinto... y nunca se sabe cuando el encuentro ha sido sólo tangencial o esconde algo que aún está por venir. Me ha pasado varias veces, con personas distintas. En algunos casos, ambos sabemos reconocer que las circunstancias no eran las adecuadas, pero hemos evolucionado de forma paralela. En otros, yo sé que el círculo no se convertirá en cuadrado. Pero... aún así, he apostado por no rechazar esa circunferencia, sino meterme dentro de ella, explorarla y ver qué puede ofrecer, qué puedo aportar.

Las oportunidades se presentan. A veces es oportuno aprovecharlas, otras es mejor dejarlas correr, pero... lo más difícil es en ocasiones reconocerlas, y rechazarlas conscientemente. Puede que se abran nuevas puertas. Puede que no. No importa... todas ellas configuran nuestra vida y lo que somos.

La segunda frase: "Nunca sabes lo que te está esperando"